Orina exagerada. Orina dulce. Cambios de humor. Principios de desnutrición, dos semanas y bajó casi la mitad de su peso. Ansiedad. Hambre. Hambre. No es mucho lo que recuerdo, de hecho, nada. Él tenía solo 2 años y diez meses, yo, dos años y un mes más que él.
Podría ser diabetes, dijo una doctora en San Fernando, mi mamá estaba hospitalizada, nosotros siendo cuidados por mis abuelitos. Complicado. En ese tiempo no era muy conocida, para nada, niños tan pequeños no debutaban, a los médicos les costaba reconocer la condición. Y ella acertó. Mi pequeño hermano aún, tenía diabetes.
Que difícil. Tendría una vida llena de jeringas, test, exámenes, andar todo el día con su maquina para medir glicemia, comidas medidas, horarios… Y al poco tiempo van apareciendo más cosas, intolerancia a la lactosa, hipotiroidismo, como decía mi profesora de biología ( Betty ) ¡no falta el pobre tipo desgraciado que tiene todas las enfermedades!, y cuando lo decía recordaba a Nawel.
Era pequeñito, era adorable, tierno y tenía un alma pura, el sabia trasmitir paz, era un pequeño angelito. Mis padres tuvieron que aprender todo, son como los enfermeros las 24 horas del día, siempre preocupados por él. Siempre nos han recalcado que no es una enfermedad, que solo es una condición de vida. De chiquitita aprendí a hacer todo lo que era necesario si él lo necesitaba, afortunadamente fueron los menos de los casos. Luego creció de a poquito y con eso dejo de tener esa alma tan pura, aún la tiene pero algunas personas no lo apoyaron lo suficiente y comenzó con una depresión, siento que podría haber hecho mucho más de lo que hice y quizás eso me hace pensar que podría haber salido antes de ella, al principio no le tomaba tanto peso a la situación hasta que luego me dí cuenta que no podíamos dejarlo solo porque era riesgoso.
Tenía muchas ideas que escribir, pero con el paso de las horas y la distracción se fueron escabullendo de mi mente e imaginación.
Veinticinco de marzo del dos mil diez, y hay preocupación por la escasez de jeringas e insulina, me hermanito no podría vivir sin ellas…
*Dijiste que leerías, lo dudo, aún así me gustaría saber si pasaste por aquí.

