Disertación de historia. Al fin termino de hacer la presentación y debo comenzar el trabajo de artes. Debería hacer unos prismas y escribirlos. Hice el molde, quedo bien y luego no me calzó uno como por dos milímetros. Quería escribir un rato. Pensaba puras tonteras, para no dormir. Pero el sueño gano ya que la motricidad no estaba muy bien. Caí en la cama. Despertador, llega mi papá. Me ve complicada y tenía que irme sola asíque me ofrece a irme con él. Llegue al liceo. Disertación, no funcionó el data, hacer el trabajo, terminarlo, montarlo. Bueno, lo de siempre. No sé si fue error o no, pero me acerqué. Solo unas palabras. Nada, luego “Rayen, no quiero que hables más mal de …”, ¿qué? Perdón, acaso yo gastaría tiempo hablando mal de una persona que no vale la pena. Preguntas se comenzaron a articular una tras otra en mi mente. Había un vacío y un todo. En mis ojos las lágrimas brotaban una tras otra queriendo escapar, como otras veces. Todo comenzó a ser confuso y se enredaban cada uno de mis pensamientos llegando a una sola pregunta que temía lo que la respuesta podría acarrear: ¿Me conoces? Costo mucho que el valor a hacer la pregunta y aún escuchar la respuesta pudiera hacer que las palabras se escabulleran de mi boca, con sonidos agudos y atragantados pregunté. Tu respuesta demoró un poco en llegar y como lo temía me hizo llorar. No. (¿No?), la verdad es que no. Y es que llevamos casi dos años todos muchísimos días hablando y no me conoces. No sabes que yo no haría algo así. La llamada de mi madre hizo que no digiera una palabra más. Sentía tu mirada al escuchar como mi voz se cortaba. No pude más y comencé a escapar. Busque un refugio pero me sentía herida, desprotegida. Buscaba unos brazos y el vacío ante mi se presentaba. No. Era un eco dentro de mi mente. No. Una herida infectada. No. Llegue donde mis amigas, estaban ocupadas, no notaron de inmediato, hasta que una pregunto que me paso, por qué había llorado y la historia fue relatada por primera vez.
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1 comentarios:
A veces imagino que llego a mi casa y que nadie sabe nada de mi. O bien que hubo un error en mi mente y llego a otra casa, con otras personas y no sabría qué hacer. Muchas veces cuando pongo la llave en la puerta esos pensamientos persisten.
No me agradan.
Al menos ya salimos del colegio, no m-ás trabajos tontos xD
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