Solo faltan 9 minutos para las 12 de la noche y un día más esta por acabar. Comenzará otro, lo sé, pero uno ya llego a su fin, y en este momento debería estar realizando mis obligaciones. Tomo este tiempo, lo haré duradero y me desahogare de los mares de responsabilidades que he asumido. Escucho música y el tiempo pasa, miro las letras anteriores y los recuerdos comienzan a brotar, pero en este momento lo que esta más dentro eres Tú. Ya me rendí, ¿no lo crees? Y es que a cada momento en que debería hacer una cosa estas en mí… me rendí ante ti, y sé que es lo que crees y tu manera tonta de sentir, si se le llama sentir. Me rendí en intentar dejar de quererte y me rendí al intentar conquistarte. Eres imposible. Eres encantador y a la vez devastador. Te quiero así, ya lo asumí, deja tus extrañas costumbres y dame un momento a mí, sé que el otro día te hice reaccionar, pero no quiere decir que cambies tu actuar. Empezó un nuevo día y continúas aquí. Me haces reír, me hacer ser feliz… y al fin y al cabo de quiero como eres y comprendí que no hay manera de cambiar a alguien que ah sido criado así.
Quiero que seas feliz, quisiera verte cada momento con tus ojos soñadores que me inundan de ilusiones… y aún así espero el último momento en el que prometimos desprendernos del otro hasta el tiempo inseguro que el destino nos vuelva a unir. Cada vez se acerca más la fecha de partir de tu lado y a cada momento respiro pensando en ti.
Pasaron los minutos y no conseguí en ningún momento alejarme de ti, pasan los minutos y no logro concentrarme en lo más fundamental, pasan los minutos y anhelo una sonrisa en tu rostro mientras me miras, pasan los minutos y es hora de ir a dormir, pasan los minutos y no hice nada de lo que debería hacer, pasaron los minutos e hiciste que me distrajera y no lograra escribir más que cosas parar ti.


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