Detrás de la sonrisa al mundo, hay otra, inevitable, descuidada, que nace sin querer y a veces deseando ocultarla. Esa que aparece cuando tu mirada se posa en mi, cuando tus ojos buscan y encuentran mi verdad, cuando tu alma difícil de ver esta tan desnuda como la mía. Y es que a veces quiero que desaparezca, porque me hace sentir vulnerable y el no querer hablarte se disipa inmediatamente en el instante en que la inevitable conexión que existe hacia ti vuelve a conquistarme. Y ese es el juego, conquistas mi vida y luego no haces nada por conservarla, conquistas mi alma y en ese instante vuelves a ser el personaje rudo sin sentimientos, conquistas a mi corazón y de una manera amable intentas salir por el temor a lo podrías volver a descubrir.

0 comentarios: