Congestión en la Salud Pública



A pesar de la cantidad de personas se puede mantener el silencio que debe reinar próximo a las dependencias de un servicio de salud, donde sus pacientes deben y merecen estar en tranquilidad.  

En la esquina sur poniente de Diagonal Paraguay con Portugal se encuentra la Posta Central, un lugar aparentemente pacífico. Se ve un tráfico constante y silencioso, siempre circulan vehículos en dirección oriente, sin embargo, no es mucho el ruido que estos provocan, ya que en una de sus esquinas se ve el letrero de silencio que lo caracteriza; allá no se permiten ruidos, es una zona de hospital, donde los pacientes tienen que estar “tranquilos”.

Aunque no es mucha la congestión de vehículos, se ven a muchas personas, tal como lo afirma una universitaria que reside ahí: “entran y salen noche y día, se ve gente enferma, vagabundos y taxistas… es un desastre total”, aunque afirma que no existe tanta contaminación acústica, ya que la entrada de las ambulancias y vehículos en general es por la parte posterior al recinto.  Lo que más le molesta de tener que caminar por esa esquina, es que ve a todo tipo de personas y algunos a los cuales llama -degenerados- que le gritan cosas. En cuanto a personas heridas de gravedad no se ven muchas por esa entrada.

Un paramédico explica que si bien, por fuera no se ve mucho transito, dentro de urgencias hay una cantidad considerable de personas esperando ser atendidas. Este número sube exponencialmente los días festivos y fines de semana (comenzando por el día viernes), ya que al realizar otro tipo de actividades crecen el nivel de accidentados de diversas índoles. Debido a la poca cantidad de personal los funcionarios tienen turnos de 24 horas, que hace que su sueño sea irregular y a veces no tengan mucho ánimo.

Las únicas que pueden romper totalmente con este silencio son las ambulancias, se ven distintos tipos de éstas, las cuales se diferencian mayormente por ser públicas ó privadas, dirigiéndose tanto a la Posta Central como al Hospital Clínico de la Universidad Católica. Transitan a todas horas, por cada intersección, provenientes de cualquier sector de la región metropolitana. Sin duda, son las únicas que rompen el silencio que existe cuando hay heridos de gravedad: con sus sirenas.  

0 comentarios: