Quisiera saber cuando será el día en que algo respecto a ti no me haga colapsar, también cuando dejaré de ser masoquista, sí.
Y es que tampoco te entiendo, se supone que nosotras somos las complicadas, y ni yo me entiendo, por qué, si la vida es tan simple, solo depende de cada uno, pero no, no puedo hacerlo fácil, tiene que tener algo. Bueno.
Pasaste a mi lado, tenías intención de saludar, lo sé, pero no, vamos allá, quizás sea mejor (casi arrancando, y me llevan), y a veces solo me encuentro observándote, ¿costumbre?, piensa con la cabeza mujer.
Me rehusaba a acercarme a ti, saludaba al mundo, amigas, amigos, señor :) me gustó tu abrazo y espero seguir viéndote si lo quieres, porque yo también lo quiero, y fue chistoso, bueh… y seguía esquivándote.
Sin embargo igual te topé y me abrazaste como hace mucho no lo hacías, me abrazaste, un abrazo, y colapsé. Por qué lo haces, se supone que tu encuentras que no es bueno, no lo había olvidado, solo reviví como se sentía y mi cuerpo casi estremeció nuevamente. Y me hace sentir tan tonta, y culpable. Supongo que la mejor manera de explicar es que dos años y medios te hacen esto. Y luego escuché tu voz tan cerca diciéndome que no dejarás de verme… Por qué!?, se supone que solo quedaba una noche más, por qué dices eso, pensé que también querías dejar de verme, ahora, ¿por qué tomas mi mano? Y juegas con ella, como la vez en que nos dijimos lo que sentíamos y yo no lograba más que decirte que aún eras una idealización con una sonrisa que no desaparecía.
Y pucha que soy tonta.
Llegue y me senté donde habían elegido mis amigas, que justo daba detrás de ti, solo bajando hacia atrás un poco mi cabeza era capas de tocarte, y tontamente lo hice, y tu respondiste haciendo lo mismo, pero no debo arrepentirme, piensa con la cabeza niña.
Y ahora suena la única canción que me haz hecho bajar para escucharla, algo ilógico… still loving you.
Luego, cuando llegaba el tiempo de bailar, cosas que todos saben que no hago bien, te acercaste, y no se que hacías ahí, nosotras queríamos pasarlo bien y como fuera bailaríamos y cosas, y no te alejaste y solo tomaste un poco mi cintura y sería, comenzaste a bailar conmigo, hace poco empezaste a hacerlo y no sé porque, ya hay muchas cosas que no sé por qué las haces.
Y bailamos, y algunas cosas nos dijimos estaba oscuro y decías “no veo nada más que tu sonrisa que ilumina todo”. Y siempre me pregunto “acaso algún día habríamos sido felices” y sé que la respuesta es sí, pero no quiero preguntarme más “por qué ella si tiene el pelo claro y yo no, por qué mi hermano nació con el pelito más claro y yo no”.
Y no quería dejarte, solo quería otro abrazo, pero no.
Y esta confusión vuelve y no se va más. Y eso es lo peor, creía tener todo tan claro. Pero si quieres que te cuente algo es que muchas veces te olvidó, que te esfumas de mi vida, hay segundos hermosos en los que ya no pienso en ti, donde tu voz ya no me es necesaria.
Aún así confusión, y en eso pensaba en la micro, luego de ver a mi queridísima amiga recién confirmada. Y por esas cosas de la vida quería verte, y pensé en verte, pero no era posible, porque cuando quieres tanto algo así no se da, no puedes controlar todo tan fácil, pero hoy si resulto y fue fácil. Porque al momento de bajar de la micro, no caminé apurada como siempre, e iba observando a mi alrededor y a los pocos pasos te vi, y no sabía que hacer. Solo un hola me llevo hacia ti. ¿Por qué estas tu acá? Esperabas a dos personas para ir donde un amigo y yo no te conteste, solo sabes que me dirigía a mi casa, quizás que pensaste. Te vez muy bonita hoy, como si no supieras lo que esas palabras causan, me hacen estremecer y recordar momentos en los que decias lo mismo, “es que yo soy linda”, “bueno, tienes razón eres linda”... Tu risa al verme dar pequeños saltitos y decirte que te detesto. Y me cuesta recordar que fue lo demás hasta que dije que me marcharía, pero ni yo me lo creía, no me quería mover, contrólate. “me voy” sin respuesta “me estoy yendo” tontamente estancada en mi puesto. Piensa con la cabeza no sirvió de mucho porque caí en tus brazos y te abrasé una vez mas y no sentí ese mal rechazo, te costo pero te apoyaste en mi, bajaste hasta mi hombro y segundos más tarde besaste mi pelo. Y esa nueva confusión. "Ándate, tienes que irte" me dije, y como un abrazo en segundo medio, el primer abrazo que te dí, me retiré sin mirar tu cara, me fui sin volver a verte mientras tu risa se mezclaba con el aire y la música que llevaba dentro.


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