Soñé contigo, estuve toda la noche amarrada a tus brazos, a tus manos.
No te esperaba ahí, era un sueño relativamente normal. (...) Me perdía y te encontraba, sí, a tí junto a más personas. Te abrasé, respondiste bien, besabas mi mejilla y el entorno desvanecía, desvanecía, sentada me apoyaba en tus piernas, luego lo dejabas todo y me acompañabas, pero no quería dejarte, te abrazaba. No cruzábamos palabras, solo abrazos, besos en mi mejilla y tus manos calidas de dedos largos y finos que hacían cariño a los míos... No quería dejarte. En un momento una multitud de gente nos separó, te volví a encontrar y era tan real que pienso que hasta tu olor podía sentir...
En tus brazos todo mi mundo desvanecía.
Te quiero.- dije y volvimos a separarnos.
Nos quería dejarte
Te quiero.
Tan real que no parecía un sueño.
Te quiero...

0 comentarios: