El cuerpo en la historia del arte. Segundo semestre 2013
ARGUMENTO X:

Todo lo ajeno a mí propio ser es inanimado. Con mi propia capacidad creadora soy capaz de entregar(me) y dar vida a otro cuerpo. 
Rayen Cariman Fuenzalida, College en Artes y Humanidades

          Crear. Dar vida. Dar muerte. Elegir. Sentir. Sentir como nadie más. Vivir. Mirar. Contemplar. Transmutar. ¿Para qué? ¿Para comunicarme? ¿Por qué debería creer que los otros sienten? ¿Por qué proyectarme en algo que me es ajeno? ¿Por qué, si nunca sabré/viviré/pensaré lo que ellos pueden sentir?
          En la modernidad lo importante, según Perniola, es mi propio cuerpo, y aún más “importante es el cuerpo vivo, no el cadáver (…). El cuerpo muerto es por lo demás siempre el cuerpo del otro” (Perniola, M., 100). Por lo que inanimado pasa a serlo todo. Todo lo ajeno a mí. Soy yo y solo yo quien decido, voluntariamente, crear y creer que el otro siente. Yo doy vida, solo de una manera: entregando(me). 
          El crear y entregarme implica dejar algo de mí en ese objeto, en esa persona. De esta manera genero un cuarto cuerpo, esa construcción conceptual que solo se da cuando me proyecto en algo, que está fuera de mí, ya que “proviene de la insatisfacción respecto a los otros cuerpos” (Perniola, M., 104). 
Lygia Clark. El yo y el tú: série ropa-cuerpo-ropa. 1967
          Este problema es el que trabaja Lygia Clark, ella misma confesaba un sentimiento de vacío, mientras creaba sus obra Ropa-cuerpo-ropa: . (Ramirez, J., 167). Aun así, en sus trabajos logra mostrar la interacción entre los participantes, mediantes sus sentidos ellos se comunican, re-conociéndose. 
          Sin embargo se sigue en un camino de completa soledad; solo mí cuerpo, mis propios pensamientos y sentimientos quedan confinados dentro mío… sin poder compartirlos. En este punto es cuando se comprende que no son inanimados, solo fue mi falta de comprensión hacia el otro, mi falta de empatía, porque yo decido qué y quién tiene vida para mí. 

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