Una veintinueve minutos de la madrugada del día veintisiete de septiembre del año dos mil nueve. Día domingo, supuestamente de descanso. Aproximadamente ocho grados de temperatura, el ambiente está tranquilo por fuera, dentro de la casa se escuchan voces que ríen jugando, en una de las habitaciones hay tres personas durmiendo o recién conciliando el sueño. En sus oídos se encuentran audífonos, aislándose de lo exterior, se escucha la canción un cuento sobre el agua, (quisiera ser un verso dentro de tus pensamientos, que recuerdes mi mirada suspirando en la ventana imaginando que apareces tras de mí), (que me prometas que a mi lado eres feliz), un minuto cincuenta segundos, manos frías, dedos más helados, la vista perdida, el teclado sonando (que me prometas que a mi lado eres feliz), paredes blancas, libros alrededor, cuadros, fotos, la pantalla, luz encendida, cambio de canción, sin embargo nada relevante, ella espera tu presencia en este minuto.-
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